domingo, febrero 15

Trigo

Cómo hacer coincidir en una misma mano a todos los caracoles que se arrastraron por alcanzar los laboratorios estadounidenses. No, eso no, el movimiento no. La necesidad, la dependencia y la mímesis inexorables en los apuntes de los otros; ellos, los de siempre.
Qué importa que muchas veces nos tornemos volubles, si de lo contrario el pensamiento vendrá en un jet a golpearnos con el guión tricolor más triste... y el viento tirita e insiste en la conmoción cerebral provocada por la explosión del último dolor.
Note las influencias.

miércoles, enero 28

Placenta

Deja que me vaya por siempre con el viento,
deja que me espante el soplo en la canción
Camila Moreno - Cae y calla





Hay pasos
que nos conducen
a escenarios impensados
a espacios sin espacio
para lo común,
lo predecible

Y hay pasos de baile
(los que, como el lector
bien supondrá
(y como bien supone,
la pena no vale definir,
por lo tanto este paréntesis
odioso-referencial
(no el paréntesis en sí,
en tanto posibilidad
en el teclado
o marca pa'l
mensajito'e texto,
sino lo que él contiene,
en cuanto rayita
que emula
una mano,
que unida a otra,
reza un Padre Nuestro)
queda hasta aquí
(más bien, hasta después
del "aquí",
del primer "aquí",
no de éste
(ese de allí
que es el tercero
y ese de allá
que es el segundo)))

Hablaba yo
de dos tipos
de pasos,
pero no crea Ud.
-en un acceso hermenéutico
postyoutubiano-
que mi intención primera
es hablar de los pasos.
¡Error!

Io sólo benía a
fablar de lo ermoso
ques el día
quando
c abren las cortinas
i las bentanas
para que entre
el grito del mundo,
el viento que se abuelto
brazo
enestas 4 paredes
/s/ir/k/ulares.

jueves, enero 1

Ropa tendida

.
.
.
.
.
.
.


Debe ser porque no he rezado


debe ser porque no he rezado
que me he ido nublando
de extremo
a extremo y
















súbitamente he caído.
Si tan sólo hubiese bailado el persignatio dancehall, moviendo mecánicamente mi mano

¡Ay! padre
¡Ay! hijo
¡Ay! ¿espíritu santo?

ahora escribiría como Huidobro:
que el verso sea como un dildo
que te abra las piernas mala mujer,
que sufras la ausencia de carne
y que de tu abismo sempiterno emerja un veneno mortal.


Ave ces
1
C
adormece tanto Dios mío
y nada sabe


Av. eces
1
C
adormece TANto
Dios ni tan mío
y to dose acaba.

domingo, diciembre 28

,

"Pero los meses vuelan como vuelan los días, como vuelan
en un vuelo sin fin las tempestades,
pues nadie sabe nada, y es confuso
todo lo que elegimos hasta que nos quedamos
solos, definitivos, completamente solos.

(....)

Quédate ahí. Tal vez te conviertas en aire
o en luz, pero te digo que subirás con éste y no con otro:
con éste que ahora te habla de vivir para siempre
tú subirás al sol, tú volverás
con él y no con otro, una tarde de junio,
cada trescientos años, a la orilla del mar,
eterna, eternamente con él y no con otro."


G.R., La Loba.