Permíteme hacerte una marca
doblarte una página para no perderte
que yo no quiero quedar fuera
de tus párrafos atiborrados de dolor
yo no quiero dejar de oír
el ruido de tu pestañeo a medianoche,
el estruendo de tu respiración
cuando dices basta.
Yo no quiero inventarte en sueños
vivir del recuerdo
leer tu nombre
porque tengo miedo, frío y hambre.
Avísame, yo te acompaño, verás
no es difícil, sólo hay que correr un poco,
algunos días, vivir bajo el mar un par de años,
querer: en la cueca de las voluntades,
los impulsos zapatean bravo.
Al.
La relación del uno con el otro es especulativa
la mano actúa como agente edulcorante del pacto por omisión,
ahoga los puñetazos: la gente quiere hablar
para dar mil razones
latas justificaciones
que la vida me da cosquillas,
que quiero estar mal, porque estoy aburrido huevón
y yo me podría quedar,
me podría quedar y no estar,
no estar y mentir,
hacerte reír de aquí al infinito.